Me
apetecía perderme, perderme para encontrarme, perderme para poder conocerme
mejor porque últimamente no me entiendo, no me reconozco, no consigo averiguar
qué debo hacer para que todo vaya bien.
Me apetecía encontrar consuelo en algo o en alguien, qué más da, quería
descubrir que cuando menos te lo esperas todo toma un nuevo rumbo. Pero no, no
me encontré, sigo sin entenderme y todo está igual que al principio. Quizás me
centré demasiado en encontrar un camino perfecto y descubrí que no hacía falta
que nada me guiase, que tan solo necesitaba
un poquito de libertad entre tanta gente, un poquito de alegría entre
tantos desastres, un poquito de paz entre tanta guerra y unos poquitos mimos
entre tanta soledad. Tan solo quería encontrarme y sigo perdida, tan solo encontrar
el final. ¿Y si no hay final?, tal vez no existe y lo único
real es el camino que piedra a piedra nosotros mismos construimos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario