Quién lo diría, muchos morirían por estar con ella, por besarla, por tenerla, pero ella le eligió a él, al que más la prometió, al que más quiso y querrá, él. Esta historia no tiene un bonito final, ni siquiera tiene final, aún. Quizá algún día se den cuenta de que eso nunca funcionó, y de que las historias de amor no se componen únicamente de lágrimas.